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19.3.20

LA MARINA AUSTRALIANA HASTA 1914




Las seis colonias británicas en Australia contaban con pequeños destacamentos marítimos propios, que fueron unificados en 1901 cuando se creó la federación del Dominio de Australia. Esta nueva Royal Australian Navy debía proteger sus aguas propias, pero también se esperaba que colaborase con la Royal Navy en otros escenarios.

En una conferencia imperial celebrada en Londres en 1909 se estableció un programa que contemplaba la creación de una flota compuesta por un crucero de batalla, tres cruceros ligeros, seis destructores y tres submarinos, aparte de navíos menores.

El 10 de julio de 1911 el rey Jorge V firmó el decreto que reconocía oficialmente la existencia de la Royal Australian Navy (RAN).

En 1914, el programa de efectivos navales se había casi completado. La RAN contaba entonces con el crucero de batalla “Australia” ( de la clase “Indefatigable”), los cruceros ligeros “Encounter”, “Melbourne” (de la clase “Town”) y el “Sydney” (de la clase “Chatham”), tres destructores del tipo “River”, y dos submarinos de la clase “E”. En el astillero de la isla Cockatoo de la ciudad de Sydney se estaba construyendo el crucero ligero “Brisbane”, gemelo del “Sydney”. Entró en servicio durante la guerra, en octubre de 1916.

La clase "Chatham" de 1912-1913 era un derivado de la serie "Town", diseñada inicialmente en 1907, con la vista puesta en la protección de las rutas marítimas comerciales y explorar en vanguardia de la flota de batalla. Los "Town"fueron concebidos como lo que entonces se llamaba "cruceros protegidos", lo que significaba que portaban un blindaje ligero en la cubierta para proteger áreas vitales como los pañoles y la sala de máquinas de impactos de largo alcance con trayectoria parabólica. También disponían de algo de blindaje en los cinturones del casco, en el caso de los "Chatham" de unos 76 mm en la zona principal y de 64 mm en el resto del casco.
FOTO. EL CRUCERO LIGERO AUSTRALIANO "SYDNEY"


3.3.20

EL MONITOR BODROG DE LA MARINA AUSTROHÚNGARA

El monitor Bodrog junto con su gemelo Termes fueron los cañoneros fluviales más modernos de la escuadra del Danubio. Fueron construidos en 1903-04 en los astilleros fluviales de Budapest de Schönichen y diseñados por Joseph Tiel. 

Estaban equipados con dos cañones de 120 mm en dos torres sencillas a proa. A popa montaban otra pieza de 120 mm sin protección. Como armamento secundario disponían de dos piezas de 37 mm dispuestas detrás de la chimenea. Su importante grado de inclinación permitía convertirlas en antiaéreos. Desplazaban 440 toneladas, pudiendo alcanzar los 13 nudos de velocidad. Su tripulación era de 89 hombres.



                                        EL BODROG DURANTE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

Su escaso calado les permitía operar en aguas someras, aunque su bajo bordo les hacía difícil actuar en aguas abiertas. El Bodrog se hizo célebre porque se le atribuyen los primeros disparos de la Primera Guerra Mundial cuando en la noche del 28 de julio de 1914 atacó posiciones fortificadas serbias junto a  Belgrado. En 1914-15 el Bodrog pasó a estar bajo la dirección del capitán Olaf Wulff y actuó en diversos bombardeos sobre Belgrado e impidiendo contragolpes serbios operando con el resto de los monitores austrohúngaros. Su gemelo Termes resultó hundido en octubre de 1914 al chocar con una mina aunque pudo ser reflotado y se reincorporó a la flotilla en 1917.

El Bodrog  actuó en el tramo del Danubio rumano en 1916 y 1917 apoyando las operaciones de las Potencias Centrales. En 1918 pasó al mar Negro tras el tratado de Brest-Litovsk y patrulló en deberes de ocupación Odessa y los rios Bug y Dnieper. 

Tras el armisticio fue entregado a Yugoslavia, donde sirvió con el nombre de Sava. El buque ha sobrevivido hasta el siglo XXI en penosas condiciones, pero ha sido afortunadamente restaurado.
                              EL BODROG ( SAVA) ANTES DE SU RESTAURACIÓN

EL BODROG ( SAVA)  RESTURADO








12.7.19

LA FLOTA FRANCESA Y LOS DREADNOUGHTS ANTES DE 1914

El vicealmirante Lapeyrere se convirtió en ministro de Marina en julio de 1909. De mentalidad esencialmente práctica pero ambiciosa, desechó rápidamente el programa de 45 acorazados pre-dreadnought propuesto recientemente por el Consejo Superior de Marina, y decidió adoptar las prioridades de la flota al escenario geopolítico que había creado la Entente Cordiale desde 1904. De esta manera aceptó que la Royal Navy “protegería” el Canal de la Mancha y el Atlántico, y Francia se concentraría en custodiar las aguas del Mediterráneo occidental y central frente a las escuadras de la Triple Alianza: la italiana y la austrohúngara.

 Lapeyrere presentó al parlamento un ambicioso programa de construcción de una década de duración que culminaría en el año 1920, y que debería proporcionar 28 acorazados (incluyendo los ya existentes predreadnought de las clases Patrie y Danton, añadiendo 17 dreadnoughts nuevos), 10 cruceros y 52 destructores, aparte de buques auxiliares y submarinos. El ministro consiguió al menos asegurar la aprobación de los barcos de los presupuestos de 1910 (dos acorazados) y de 1911 (dos acorazados), tal como contemplaba el inicio de su programa decenal. Que sus rivales potenciales, la K.u K. Kriegsmarine y la Regia Marina estuviesen adelantados en la aplicación de diseños dreadnought ( Italia había puesto en gradas el primero de ellos en junio de 1909) estimuló a los franceses a competir.

El diseño de lo que sería la clase Courbet, la primera de los dreadnought franceses quedó a punto a mediados de 1910 y las órdenes para los dos primeros navíos de la serie fueron emitidos el 11 de agosto. El Courbet sería puesto en grada el 1 de septiembre de ese año, botado el 23 de septiembre de 1911, y finalmente asignado el 19 de noviembre de 1913. El Jean Bart sería asignado al mismo tiempo, el París muy oportunamente el 1 de agosto de 1914 y el France el 10 de octubre de 1914.
                                                FOTO. ACORAZADO JEAN BART

Eran buques de 25.579 toneladas, una tripulación de 1.115 hombres. El armamento principal era de 12 cañones de 305 mm en torres. Su artillería secundaria era de 22 piezas de 138,6 mm en casamata (11 por bandas). La velocidad máxima era de 21 nudos, movidas por cuatro turbinas impulsadas por calderas alimentadas por carbón . No obstante, algunas parte de su diseño estaban desfasadas, como sucedía con la disposición de la artillería principal, puesto que no se había adoptado el modelo de línea central en su disposición. La elevación máxima de los cañones de las torres era pequeña, apenas de 12º. El aspecto macizo de estos acorazados aun recordaba a los predreadnought, alejado de  la mayor elegancia y claridad de las estructuras habituales en sus contemporáneos alemanes y británicos.

En el intervalo, Lapeyrere había sido reemplazado en marzo de 1911 como ministro de Marina por T. Delcasse, un avezado político profesional. Durante su anterior mandato al frente del ministerio de Exteriores había sido el principal promotor y negociador del acuerdo de la Entente en 1904, con lo cual su visión estratégica de los asuntos navales coincidía plenamente con la de Lapeyrere, estimando que el Mediterráneo debía ser la zona de actuación preferente de la flota francesa.

                                                 FOTO. EL MINISTRO DE MARINA, DELCASSE

Mucho mejor conectado políticamente que su antecesor, Delcasse consiguió el 30 de marzo de 1912 que el parlamento diera luz verde al Estatuto Naval siguiendo el calendario bosquejado por Lapeyrere, en este caso la construcción de tres acorazados para el ejercicio presupuestario de 1912. Aquí se encuentra el origen de la clase Bretagne. Puesto que no existían diques secos más largos en los astilleros franceses, las dimensiones de la nueva clase eran casi las mismas que las de los Courbet. Es verdad que había obras de ampliación de diques secos en Brest y Tolón en curso, aunque no se esperaba su término hasta 1915. Y el tiempo urgía, puesto que la K.u K. Krigsmarine había puesto en construcción otros dos acorazados desde enero de 1912, y los italianos iban muy avanzados en la preparación de los tres dreadnoughts del tipo Cavour.

Como novedades principales, los Bretagne incorporaban un mayor calibre en su artillería principal, con cañones de 340 mm, y se adoptó el principio de disponer las torres a lo largo de la línea central, permitiendo el fuego de todas las piezas por ambas bandas, en sintonía con el resto de acorazados del periodo.

Al ser imposible aumentar las dimensiones de los barcos por el problema de los reducidos diques secos, y al aumentar el tamaño de las torres de artillería, al final los Bretagne se quedaron con diez piezas de fuego colocadas en cinco torres dobles. Al no poder superar los 12º de elevación su alcance era de solo 14.500 metros, bastante por debajo de sus potenciales rivales italianos y austríacos.

El Bretagne fue puesto en grada el 22 de junio de 1912, botado el 21 de abril de 1913, y asignado el 10 de febrero de 1916, con la guerra ya muy adelantada. Sus hermanos  Provence y Lorraine fueron asignados respectivamente  el 1 de marzo y el 10 de marzo de 1916.

12.9.15

LA FLOTA TURCA ANTES DE 1914 ( II PARTE )

La primera misión naval británica ante la Sublime Puerta fue dirigida por el vicealmirante Gamble, que puso el acento en los programas de personal y entrenamientos más que en ampliar la flota.

En el otoño de 1909 las pretensiones griegas de hacerse con un crucero acorazado con piezas de 234 mm de diseño italiano ( el futuro “Georgios Averof” ) hicieron encenderse las alarmas entre los expertos navales y políticos turcos. Estos acudieron al vicealmirante Williams, que había relevado a Gamble en abril de 1910, en demanda de un pre-dreadnought o un crucero acorazado recientes o en construcción.

Williams transmitió la petición de 2 acorazados de la clase “Swiftsure”, pero esta fue denegada porque Gran Bretaña no deseaba desprenderse de ninguna unidad potente y solo ofreció envejecidos acorazados de la cosecha de 1891.

Ante esta negativa, el requerimiento se volvió hacia Alemania, a la que ya había sondeado el gran visir Hilmi Pasha a finales de 1909. La Kaiserliche Marine ofertó un crucero acorazado recién entregado, el “Blücher”, pero la discrepancia apareció en el precio, ya que se homologó al coste de un crucero de batalla.

De hecho los turcos pretendieron entonces adquirir los cruceros de batalla “Moltke” o el “Goeben”, en ambos casos infructuosamente. El 15 de julio de 1910 la oficina naval alemana lanzó una contrapropuesta, ofertando 4 pre-dreadnoughts del tipo “Brandenburg” por el total del precio acordado. A pesar de su edad ( 2 décadas ), su potente artillería ( 6 cañones de 280 mm ) y su correcto mantenimiento los hacía suficientemente atractivos. Finalmente el 5 de agosto el gobierno otomano aprobó una compra reducida a acorazados, el “Kurfurst Friederich Wilhelm” y el “Weissemburg”, rebautizados como “Barbarroja Hayreddin” y “Torgut Reis” respectivamente. Asimismo se incluyeron en el trato 4 destructores modernos construidos en Elbing, que se incorporarían como la clase “Muavent-i Milliye”.


El paso siguiente en el verano de 1911 fue la búsqueda de dreadnoughts.

1.9.15

LA FLOTA TURCA EN 1914 ( I PARTE )

El gobierno del sultán  Abdulhamed II  (  reinó entre 1876-1909  ) adoptó una estrategia de construcciones  navales encargadas al extranjero, en parte por las limitaciones tecnológicas propias y en parte como distribución eminentemente diplomática para facilitar las relaciones internacionales.

Aparte de modernizaciones de venerables acorazados "ironclad" como el “Mesudiye” ( construido en Gran Bretaña en 1875 y modernizado en Génova entre 1899-1903 ) o el “Ase Tevfik” ( construido en 1868 en Francia ) se encargaron dos cruceros torpederos, el “Berk-i Satvet” y el “Peyk-i Sevket”  . Correspondían a  un tipo de navío de guerra superado a principios del siglo XX, debido al aumento de velocidad de los destructores,  y por si fuera poco en 1914 solo podían dar una velocidad de 18 nudos.

Más interesantes fueron los cruceros protegidos ( ligeros ) “Mecidiye” y “Hamidiye”. El primero fue encargado a un astillero de Filadelfia en 1900, dentro de un programa de compensación diplomática por los daños a propiedades norteamericanas en los motines de 1898. Botado en 1903 llegó a Estambul en diciembre del mismo año. Un fallo de diseño, al colocar las calderas demasiado cerca de la línea central del barco produjo falta de estabilidad en la navegación, problema que no pudo ser corregido totalmente.


Desplazaba 3.300 toneladas, con 350 tripulantes y estaba armado con dos cañones de 150 mm y 8 de 120 mm, con dos tubos lanzatorpedos. Su velocidad máxima era de 22 nudos, reducidos a 18 nudos en 1914.





El “Hamidiye” fue contratado al astillero Armstrong en Newcastle en 1900, botado en septiembre de 1903 y entregado en abril de 1904. Era algo más grande, de 3.830 toneladas, y más estable que su compañero. El resto de características eran parecidas, aunque su velocidad máxima en 1914 era de solo 16 nudos debido al desgaste, puesto que tuvo una actuación muy destacada durante la primera guerra balcánica de 1912-13, cuando operó en el Adriático, el Mediterráneo y el mar Rojo, hundiendo 7 cargueros griegos y bombardeando instalaciones serbias y helenas.

En 1906 Francia le ofreció a la escuadra turca destructores de la clase "Durandal" actualizados. En 1906 el gobierno otomano  aceptó y solicitó 4 unidades, que pasarían a ser la clase "Samsun". El "Basora", el "Yavishar" y el propio "Samsun" fueron fabricados en Burdeos y el "Tasoz" en Nantes.

26.12.14

LA CONSTRUCCIÓN DE LOS ACORAZADOS NORTEAMERICANOS ANTES DE 1917. CLASE "NEW YORK"



El 24 de junio de 1910 el Congreso de Estados Unidos autorizó la construcción de la serie de acorazados  dreadnought  “New York”. 


Se decidió instalar en ella el nuevo calibre de 356 mm,  montado en 10 piezas. Su diseño era parecido al de la precedente clase Wyoming,  con la salvedad de que las dobles  torres estaban dispuestos con dos a proa y tres a popa. La rapidez en la construcción fue fomentada como respuesta al crecimiento de la flota alemana, que ese mismo año había superado a la norteamericana como segunda escuadra  del mundo. Otra peculiaridad  fue el retorno a la instalación de motores  de triple expansión vertical, debido a los problemas que habían dado las turbinas del acorazado  “North Dakota”. De este modo se podía conservar una característica considerada capital por los planificadores norteamericanos : el largo radio de alcance indispensable para operar en el Pacífico. 

El “New York” fue puesto en gradas en el Nuevo Astillero Naval de Nueva York el 11 de septiembre de 1911, botado el 30 de octubre de 1912 y entregado a la marina el 14 de abril de 1914. Su gemelo, el “Texas” fue puesto en gradas en los astilleros de la compañía Nuevas Construcciones Navales de Newport el 17 de abril de 1911, botado el 18 de mayo de 1912 y entregado el 12 de marzo de 1914.

ESPECIFICACIONES

DESPLAZAMIENTO
28.367 toneladas

TRIPULACIÓN
1.042 hombres

ARMAMENTO
10 piezas de 356 mm, con 100 proyectiles por pieza y 21 piezas de 127mm

RADIO MÁXIMO
 7.060 millas a 10 nudos

VELOCIDAD MÁXIMA
21 nudos
FOTO. EL ACORAZADO "TEXAS" CONSERVADO  ACTUALMENTE COMO MUSEO FLOTANTE EN UN FONDEADERO DE HOUSTON.

3.7.13

LA CREACIÓN DE LOS CRUCEROS DE BATALLA ALEMANES

El concepto alemán del crucero de batalla fue diferente al británico. Mientras la progresión y desarrollo del tipo de crucero acorazado había continuado en la Marina Imperial Alemana, con aumentos regulares en desplazamiento y armamento desde el "Yorck" ( 9.530 toneladas ), "Scharnhorst" ( 11.600 toneladas ) y finalmente "Blücher" ( 15.840 toneladas , el diseño del británico "Invincible" había tomado a todos por sorpresa. El camino hacia el modelo de crucero de batalla había sido presagiado: en enero de 1904 el káiser Guillermo II había contribuido  en un artículo a la revista Marine-Rundschau comentando la creciente brecha entre los desplazamientos de acorazado y del crucero acorazado. Se mostraba critico con el crecimiento en tamaño de los cruceros acorazados y su costo y advertía que no eran el árbitro decisivo en la batalla naval. Por tanto, concluía que a causa de la inferioridad numérica alemana existía una necesidad de cruceros acorazados mas poderosamente armados, permitiéndoles enfrentarse a fuerzas de reconocimiento enemigas exitósamente. El emperador coincidía con la opinión del secretario de marina, el Gran Almirante Tirpitz, pensando que los cruceros acorazados terminarían por ser grandes cruceros, o Grossen Kreuzer. Pero a f¡diferencia de Tirpitz creía que tendrían que estar preparados para incorporarse a la línea de batalla cuando el combate empezara, de nuevo debido a la inferioridad numérica de la marina. Por tanto, él creía que estos buques deberían tener las características de acorazados rápidos incluso si fueran todavía denominados grandes cruceros. El káiser mantuvo esta opinión en favor del acorazado rápido a lo largo del periodo de preguerra.

La progresión en el desarrollo había continuado con el crucero de 1906, el barco E, "Blücher". No obstante, solo una semana después de que se tomara la decisión final sobre esta construcción, llegaron noticias del agregado naval en Londres de que los nuevos cruceros de batalla británicos estarían armados con cañones de 12 pulgadas ( 305 mm ). Estas nuevas llegaron en el peor momento concebible. El salto a los tipos dreadnought el año anterior había causado un vasto incremento de los costos navales y Tirpitz estaba todavía intentando descubrir como incorporar este incremento en el presupuesto. Ahora el proceso se repetía con los grandes cruceros. La Reichs Marine Amt ( RMA ) u oficina naval inmediatamente reconoció que el crucero de 1906 era inferior en armamento y sus capacidades defensivas eran inadecuadas contra el cañón de 305 mm  En todo caso, el trabajo estaba tan avanzado y quedaban tan escasos fondos disponibles en el ejercicio financiero anual que era imposible cambiar el diseño del "Blücher"

El siguiente gran crucero, el nuevo F a construir en 1907 iba a ser un diseño completamente nuevo y el primer crucero de batalla alemán, el "Von der Tann". Este nuevo diseño tuvo muchas dificultades para nacer. Las consecuencias políticas y financieras del tipo dreadnought estaba tensando considerablemente los recursos disponibles. El nuevo diseño de la clase de acorazados "Nassau" estaba absorviendo completamente al departamento general de la Marina ( A ) de la RMA y los astilleros imperiales en Kiel, Wilhelmshaven y Danzig estaban recargados con las recientes encargos.

El objetivo del nuevo Grosse Kreuze ( el término Schlachtkreuzer no se oficializó en Alemania hasta después de la guerra ) fue concebido como el núcleo de una división de reconocimiento independiente, dispuesta a desempeñar misiones especiales. Tendría una superioridad en velocidad en al menos 3 nudos y debería ser capaz de luchar en línea. Para ello requeriría un blindaje pesado y buenas cualidades defensivas. El secretario de marina Von Tirpitz se oponía a esa capacidad de alinearse. En julio de 1906 un representante de la agencia de información de la RMA ( N ) el capitán de corbeta Vollerthun escribió un breve documento en el cual expresaba que los recientes cruceros acorazados de la Royal Navy no poseían las cualidades necesarias para luchar en línea.  Afirmaba que el tipo de crucero acorazado no había superado su pleno potencial de desplazamiento o capacidad de combate y que eventualmente el acorazado o crucero de batalla evolucionaría a un modelo común generalizado.

TABLA.  ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DEL CRUCERO DE BATALLA VON DER TANN

Von der Tann ( crucero F)

El diseño del Von der Tann empezó en agosto de 1906 y continuó hasta junio de 1907. Durante este tiempo muchas propuestas y opciones de diseño fueron sugeridas y discutidas. Todas estaban orientadas al armamento pesado, y los cañones principales de 305 mm y 343 mm fueron considerados. Con todo, las restricciones financieras determinaron que debía haber un equilibrio entre blindaje, motores y armamento. Un incremento de velocidad implicaría una reducción del número y calibre del cañón, o ambos, o una reducción del blindaje. En una reunión en septiembre de 1906 el almirante Von Heeringen de nuevo afirmó que el gran crucero sería capaz  de actuar contra la línea de batalla enemiga. Tirpitz todavía se oponía fundamentalmente a este punto de vista y creía que el modelo solamente se usaría contra cruceros enemigos. Finalmente se determinó el uso de la nueva torre doble de 280 mm con una cadencia de fuego de 3 disparos por minuto. Aun más, el crucero F sería el primer gran buque alemán en utilizar turbina de propulsión. El 22 de junio de 1907 el káiser aprobó la orden de construcción del crucero F, el Von der Tann.

ARMAMENTO

Finalmente fue establecido que el crucero F estaría armado con 8 cañones de 280 mm L/45 SK ( tiro rápido ), los mismos que montaban los acorazados de la clase "Nassau". Los cañones fueron instalados en montajes Drh. L C/1907 ( rotatorios ), que estaban preparados eléctricamente y elevados hidraulicamente. Esta torre fue la primera en ser instalada con una cámara de maniobra rotatoria o cámara recargable y con un telémetro integrado. Los cañones podían ser elevados a un máximo de 20º que proporcionaba un alcance de 18.900 metros, y después de 1915 fue ampliado a 20.400 metros. El proyectil de 302 kg ( AP- perforante de blindaje) estaba impulsado a una velocidad inicial de 875 metros por segundo.

La carga delantera venía en saquetes de seda, mientras que al igual que todas las cargas propelentes alemanas la carga principal estaba recubierta en un cartucho de latón. Este sistema de municionamiento  tendría trágicas consecuencias cuando las torres alemanas encajaron impactos. Un total de 660 proyectiles de 280 mm eran almacenadas en 4 salas de proyectiles, cada una conteniendo 165 unidades. En común con muchos buques alemanes de este periodo, la colocación de las salas de proyectiles y pañoles variaba de torre a torre. En la torre "Anton" el pañol estaba sobre el cuarto de proyectiles, y en cambio en las torres B y D, al contrario que la torre "César", la torre de popa, tenían la disposición inversa, con la sala de proyectiles sobre el pañol.

Al contrario que sus contrapartes británicos, el “Von der Tann” estaba equipado con un armamento de mediano calibre, consistente en 10 cañones de 150 mm SK L/45 montados en pivotes MPL  C/06


( Traducido, con ligeras rectificaciones,  del original " German Battle Cruisers 1914-18" de Gary Staff, pag. 3-6 )

22.5.13

DREADNOUGHTS DE LA CLASE "KAISER"


Mientras que el gasto financiero para los dreadnoughts británicos construidos en 1908/09 disminuyó, la situación opuesta se daba aparentemente en Alemania. La principal razón para la diferencia era que en Gran Bretaña las 3 unidades de la clase “St. Vicent” permanecieron en su mayor parte idénticas en sus especificaciones a la clase precedente, pero en Alemania la clase “Helgoland” representaba la segunda generación de dreadnoughts, con armamento acrecentado respecto a los estándares internacionales.

Cuando la Royal Navy pasó del calibre 12 pulgadas al 13,5, el coste de los barcos subió encubiertamente cerca de un 23%. La Marina Imperial intentó mantener los costes estables para los barcos del presupuesto de 1909. Estas restricciones en el coste, en cualquier caso, podían impedir innovaciones técnicas.

De nuevo, la disposición de las torres salió a colación. Tirpitz todavía favorecía  “la disposición americana” de grupos de torres de tiro nutrido, que daba una andanada  lateral aumentada con el mismo número de piezas de cañón, pero parecía que consideraciones de política y costos excluían semejante disposición.

El 3 de julio de 1908 el consejero de construcciones Hans Bürkner ofreció un remarcable compromiso, que incluía el tipo de perfeccionamiento deseado por Tirpitz, y a la vez compatible con las restricciones financieras del presupuesto naval. Bürkner sugirió eliminar una torre, dejando un total de 5, y posicionar las torres centrales en escalón, en vez de la disposición hexagonal. La liberación de desplazamiento sería de 1.600 toneladas y el costo bajaría en 4,4 millones de marcos. No obstante, muchos en Reichs Marine Amt ( RMA, oficina naval del Reich ) se oponían a esta idea, siendo influenciados quizás por el hecho de que el joven Bürkner fuera designado personalmente por Tirpitz. Con todo no fue hasta enero de 1909 que Tirpitz finalmente aceptó la disposición en 5 torres, principalmente por razones económicas. En cualquier caso, los nuevos cruceros de batalla tenían semejante disposición, y cuando se supo que también lo había adoptado en el “Neptune” la elección pareció más aceptable. Aunque la opción de torres triples fue mencionada,  rápidamente se rechazó en base a los costos. Las estimaciones para los acorazados de 1909,  el Ersatz Hildebrand/ Kaiser ( el primer título en el nombre del presupuesto del barco ) fueron aprobadas en marzo de 1909.

Varías compañías alemanas habían sido animadas a desarrollar turbinas navales, de nuevo para prevenir un monopolio, como la cara patente Parson, que costaba un millón de libras por barco. Sin embargo la RMA compró una patente de Parson en 1908, así que podía actuar como una reguladora de precios. Las firmas de A.G. Vulcan, AEG Curtis, Krupp Germania y Schichau produjeron todas turbinas,  algunas de diseño impulso-reacción,  otras de tipo reacción. El tipo de diseño fue dejado abierto, pero se decidió rápidamente que tres ejes de transmisión serían usados, como en anteriores acorazados.

Una innovación técnica extra fue incorporada en el Ersatz Odin/ Prinzregent Luitpold. Se decidió instalar un motor disesel con la transmisión central; este accesorio fue de enorme significación, porque dos  sistemas completamente nuevos  de plantas de maquinaria estaban siendo ensayados al mismo tiempo. El uso de 12.000 hp diesel ofrecía una sustancial mejora en economía de combustible y más extenso radio de alcance, ahorrando en personal y en espacio y peso. Un motor diesel podía también proporcionar máxima potencia muy rápidamente, pero el efecto protector de la carga de carbón se perdía. Para utilizar el excedente de vapor que quedaba disponible, el “Prinzregent  Luitpold” tendría turbinas más grandes en los ejes de transmisión laterales. Desafortunadamente los motores diesel de gran tamaño no estaban todavía disponibles en ese periodo y el “Prinzregent Luitpold” tuvo que ser completado con una sala de máquinas desocupada  en el centro.


FOTO. EL "KÖNING ALBERT", UNO DE LOS 5 ACORAZADOS DE LA CLASE "KAISER" ( SERIE COMPUESTA POR: KAISER, FRIEDERICH DER GROSSE, KAISERIN, KÖNING ALBERT Y PRINZREGENT LUITPOLD )

Armamento

El armamento pesado del “Kaiser” consistió en 10 cañones de 305 mm SK  L/50  C/08, que estaban dispuestos en montajes Drh. L  C/1909. Tal como fueron montados originalmente, los montajes permitían una elevación de +13,5º  y una inclinación de -8º, lo cual les otorgaba un alcance de 18.700 metros. En 1916 los montajes fueron alterados para proporcionar una elevación de +16º hasta una inclinación de -5,5º, proporcionando  un alcance aumentado hasta los 20.400 metros.

Un total de 860 proyectiles eran transportados, dando una provisión de 86 proyectiles por pieza. Durante la Primera Guerra Mundial, la carga propelente de munición venía en dos partes, una carga delantera y una carga principal. La carga previa era una bolsa de seda y consistía en 34,5 kg de cordita RP C/12 ( “RP” indicaba propelente  de pólvora tubular ). La carga principal venía en un cartucho de latón con un ignizador  y consistía en 91 kg de cordita RP C/12. Estas cargas permitían a los proyectiles blindados de 405,5 kg ser disparados a la excelente velocidad inicial de 855 metros por segundo, y el veloz ratio de fuego era de 3 salvas por minuto.

La artillería de calibre medio consistía en 14 piezas de 150 mm SK L/45 en pivotes MPL C/06. Al comienzo su alcance era de 13.500 metros, pero fue incrementado a 16.800 metros en 1915. Un total de 160 proyectiles blindados y de alto poder explosivo eran asignados por cañón, totalizando 2.240 proyectiles.  El peso del proyectil era de 45,3 kg y una cadencia de fuego de 3-4 salvas por minuto podía ser mantenida. Incluso con una alta velocidad inicial de 835 metros por segundo, la vida del ánima era todavía de 1.400 descargas.

8 piezas de 88 mm L/45  MPL  C/06 y 4 piezas de 88 mm SK  L/45  C/13 antiaéreas fueron también montadas. Estas últimas eran un armamento excelente y podían disparar proyectiles de 9 kg en una cadencia de 15 salvas por minuto; un total de 2.800 cargas eran transportadas. Durante la guerra los 8 cañones de 88 mm anti-torpederos fueron retirados y sus aberturas selladas.

Un total de 5 tubos lanzatorpedos de 50 mm fueron instalados con una reserva de 19-20 torpedos. El tipo usado era el G/6c  de 500 mm de diámetro.  Tenía una longitud de 6 metros y portaba una cabeza explosiva de 160 kg. El alcance de este armamento era de 5.000 metros a 27 nudos y 2.200 a 35 nudos.

8 reflectores de 110 cm estaban instalados en 2 grupos de pedestales adyacentes  a los ante mástiles y mástiles principales. Funcionaban a 120 amperios.

( Traducido, con ligeras rectificaciones,  del original " German Battleships 1914-18 [ 2 ] " de Gary Staff,  )

9.5.13

DREADNOUGHTS DE LA CLASE "HELGOLAND"

El 13 de febrero de 1908 el Káiser Guillermo II firmó la orden de construcción para los buques de línea de 1908, la clase "Helgoland". Los primeros 3 navíos fueron incluídos en el presupuesto de 1908, mientras que el "Oldenburg" sería incorporado al presupuesto de 1909. Como las serie previa, los contratos de fabricación fueron sacados a concurso. El "Ostfriesland" fue adjudicado al Astillero Imperial, en Wilhelmshaven, mientras que el "Helgoland" y "Thüringen" fueron adjudicados a astilleros privados. Los concursantes vencedores fueron Howaldtswerke en Kiel y A. G. Weser en Bremen. Howaldt había ofrecido un presupuesto especialmente bajo para ganar el contrato, y su exitosa negociación salvó a la compañía de la bancarrota.

Como consolación, Tirpitz, encargó el acorazado del presupuesto de 1909, el "Oldenburg", a Ferdinand Schichau, en Danzig, antes siquiera de que el presupuesto siquiera hubiera sido aprobado por el Reichstag. Incluso antes de que ningún pago fuera girado, Schichau empezó a encargar materiales y hacer preparativos para poner la quilla. Esta actividad tuvo el efecto de aparentar que Alemania estaba construyendo barcos incluso a un ritmo más acelerado y levantando el pánico en  Londres. Este pánico condujo a la campaña "queremos ocho y no esperaremos" ( " We want eight, and we won´t wait")  en la prensa británica, y en abril de 1910, 8 buques de línea fueron puestos en gradas en los astilleros británicos. El secretismo alemán había insospechadamente conducido a una carrera en el armamento naval.


El ACORAZADO "OLDENBURG", ÚLTIMO DE LA SERIE "HELGOLAND"


Armamento

El principal armamento de la clase "Helgoland" fue el nuevo cañón de 305 mm SK L/50 montado de nuevo en una disposición hexagonal. A instancias del jefe del departamento de armamento, ánimas del calibre 50 de longitud fueron elegidas en lugar del calibre 45 L/45. Estos cañones trajeron un significativo incremento en las prestaciones, con solo un leve incremento en el peso. Todas las torres fueron fabricadas con telemetro y tenían una cámara de maniobra que rotaba con la torre (...)

La artillería de calibre medio consitía en 14 cañones de 150 mm SK L/45 C/06 en pivotes montados en casamatas blindadas. Estos cañones tenían un alcance de 13.500 metros pero despues de 1915 el alcance se incrementó a 16.800 metros. La cantidad total de esta munición disponible en los pañoles era de 2.100 proyectiles. El peso de estos era de 45,3 Kg y podían dispararse con una cadencia de 3-4 disparos por minuto. Incluso con la alta velocidad inicial de 835 metros por segundo, la vida del ánima era todavía aproximadamente de 1.400 disparos. Un total de 14 piezas de 88 mm SK  L/45 de defensa contra torpederos fueron montados en el casco y la superestructura. Desde ellos un proyectil de 9 Kg podía ser disparado a una velocidad inicial de 890 metros por segundo, transportando un depósito de  2.400 proyectiles

( Traducido, con ligeras rectificaciones,  del original " German Battleships 1914-18 [ 1 ] " de Gary Staff, pag. 35-38 )

28.12.11

EL REPLANTEAMIENTO DE LA ESTRATEGIA NAVAL BRITÁNICA EN 1912

El paulatino naufragio de las conversaciones navales angloalemanas y los detalles sobre la llamada “Novelle” ( la prevista ley naval alemana de 1912 impulsada por Tirpitz ) que trajo la misión Haldane después de su viaje a Berlín en febrero de 1912 precipitaron una serie de acontecimientos en cadena que terminaron por enrarecer definitivamente las relaciones entre el II Reich y Albión.


Uno de esos acontecimientos fue el replanteamiento de la estrategia de la Royal Navy para el caso de un conflicto generalizado con la Triple Alianza.


La enmienda de la ley naval alemana permitía  un incremento de dos a tres buques de línea encargados por año hasta 1919, con una inversión de 348 millones de marcos, aunque finalmente se estimó que en realidad serían dos y tres en años alternos, rebajando el desembolso a 250 millones de marcos. En consecuencia el presupuesto de 1913  ya contemplaría  los fondos para los dos primeros y potentes acorazados de 32.200 toneladas de la clase “Bayern”.  El 31 de enero de 1912 Winston Churchill, flamante y joven Primer Lord del Almirantazgo señaló que el previsible incremento de la escuadra alemana le obligaría a traer de regreso a casa a los buques de combate destacados en el Mediterráneo. Esa decisión exigiría, ni más ni menos, confiar en el apoyo francés en aquellas aguas, hasta el punto de sacrificar la sacrosanta autonomía británica en materia naval. Un reconocimiento práctico de que los recursos propios eran insuficientes para sostener el predominio en los océanos que Gran Bretaña había ostentado indiscutiblemente desde 1805. El retorno de Lord Haldane con una copia pormenorizada de la ley naval alemana aceleró las decisiones sobre la redistribución de la flota inglesa.


                                    EL ALMIRANTE TROUBRIDGE


Sin consultar al Comité de Defensa Imperial ( CID ), Churchill y su equipo estudiaban los ajustes necesarios. El 2 de febrero de 1912 el almirante E. Troubridge, secretario del Primer Lord del Almirantazgo, elevó un informe mencionando las repercusiones de la retirada de los 6 dreadnought estacionados en el Mediterráneo: se perdería capacidad de presión sobre Italia, comprometería los intereses comerciales, desestabilizaría el punto clave de Egipto, y sería un revés diplomático. Y para colmo se calculaba que hacia 1915 serían precisos nada menos que 12 dreadnoughts para tareas defensivas en dicho mar, a juzgar por los trabajos en curso en los astilleros italianos y austro-húngaros. Pero Troubridge pensaba que el dominio en el mar del Norte era crucial, por encima de otras consideraciones, puesto que la rivalidad con Alemania alcanzaba su punto álgido: “ la situación entre Gran Bretaña y Alemania y sus aliados es a todos los efectos un estado de guerra sin violencia presente”.


Churchill y el reputado almirante Fisher veían a Francia como el socio que podría hacerse cargo de la seguridad de los intereses británicos en el Mediterráneo. Estos planes elaborados en exclusiva por el Almirantazgo fueron conocidos públicamente por primera vez durante la sesión del 18 de marzo de 1912 en la cámara de los Comunes, cuando Churchill en persona los mencionó. Las conversaciones postreras de la misión Haldane no se habían roto definitivamente, pero las perspectivas eran ya claramente pesimistas. Según explicó Churchill, el aumento del poderío naval teutón solo dejaba una elección: concentrar la Royal Navy en las aguas metropolitanas. A partir de ese instante la denominada Primera Flota sería la espina dorsal del despliegue británico. Constaría de cuatro escuadrones de 8 acorazados modernos y un buque insignia cada uno. La complementarían las llamadas Segunda y Tercera Flota, engrosadas por unidades acorazadas anticuadas.

¿ De dónde saldrían los componentes de la Primera Flota? Tres de sus escuadrones procederían de las antiguas flotas del Atlántico y Nacional. La cuarta provendría del Mediterráneo, aunque no estaría estrictamente ubicada en puertos británicos, sino en Gibraltar. Desde esa estratégica posición podría continuar interviniendo en el Mare Nostrum pero Churchill especificó que sus movimientos siempre estarían regidos por el criterio principal: la vigilancia sobre la flota alemana.



Poco después una circular del Almirantazgo, el 1 de mayo, implementó las instrucciones del nuevo ordenamiento. Inicialmente la trascendencia y alcance de las medidas pasaron un tanto desapercibidas tanto a los círculos administrativos, prensa y opinión pública, distraídos por los últimos estertores de las negociaciones angloalemanas y la catástrofe del “Titanic”. Ni siquiera en Paris parecían darse por aludidos por el enorme voto de confianza que les estaba otorgando el Almirantazgo británico

                                           LORD HALDANE

Sin embargo el fracaso definitivo de la distensión propuesta por Haldane a mediados de abril puso en primer plano las discusiones sobre los pasos a seguir ante el nuevo panorama estratégico que se vislumbraba.. Churchill entendió rápidamente la conveniencia de hacer copartícipes de sus planes a otras instancias oficiales y a final de mes preparó, tras consultar al primer ministro Asquith, una reunión del CID en Malta. Desde ese instante los planes de reubicación de la armada fueron motivo de una encendida controversia. Asquith solicitó al CID el 29 de abril “ que considerase los efectos de las nuevas disposiciones navales en el Mediterráneo y demás lugares (…) y el grado de relación a buscar sobre la cooperación de la flota francesa”. Churchill alegó ante cualquiera que le prestara oídos que sus disposiciones eran la única respuesta lógica al desafío alemán. Sobre el particular le describió la retirada mediterránea a Haldane el 6 de mayo “como el primer paso consecuente para una guerra con Alemania y todos nosotros estamos conciliando las disposiciones de paz con las necesidades de la guerra. Sería una locura perder Inglaterra para salvaguardar Egipto”.



Otro argumento más técnico, esgrimido por el Almirantazgo hacía hincapié en la idoneidad de los polémicos cruceros de batalla como fuerza de sustitución en Malta en tanto fueran convenientemente respaldados por unidades sutiles ( cruceros acorazados, destructores y submarinos ). Y aún más, como quien no quiere la cosa, los lores deslizaban que otra posible solución en caso de que las dudas persistieran sería aumentar el tamaño de toda la marina militar “ 10 dreadnought más botados en 1912-13, o 4, junto con la adición de 6 buques de combate construidos o en proyecto en astilleros ingleses para potencias extranjeras, harían segura la posición británica en aguas propias y mediterráneas a partir de 1915 sin recurrir a apoyo foráneo”. Pero el coste estimado de tres millones de libras ejercía un poderoso efecto disuasorio.



Entretanto Churchill seguía vendiendo su proyecto. De nuevo con Haldane como interlocutor, afirmaba: “ Si [Francia] es nuestro socio, no sufriremos. Si no lo es, sufriremos. Pero si ganamos el gran envite en el escenario decisivo, podremos poner toda la carne en el asador. Haga lo que haga Francia, mi consejo es el mismo, y es la primera de todas las leyes de la guerra concentrar la fuerza en el punto clave” A pesar del creciente debate el Almirantazgo se ratificaba en su decisión operativa inicial. Pero la polémica seguía aumentando. Haldane criticó la retirada señalando que entorpecería el tránsito de tropas coloniales, e informes del Estado Mayor recordaban que Chipre, Malta y Suez quedarían expuestos a las apetencias de Austria, Italia y Turquía.



En estos juegos de tira y afloja influía una destacada camarilla burocrática integrada por John French, recientemente nombrado jefe del Estado Mayor Imperial, y el general Henry Wilson, desde 1910 director de operaciones militares del departamento de la Guerra. Ambos presionaban por una alianza declarada con Francia. A ellos se les unirían en el ministerio de exteriores el subsecretario Arthur Nicolson y Eyre Crowe, fervorosos profranceses y antialemanes, especialmente desde la 2ª crisis marroquí del año anterior. Por ejemplo, Crowe distribuyó otro de sus bombásticos memorandums pronosticando toda clase de calamidades si se persistía en la evacuación de la escuadra mediterránea: mayor fidelidad de Italia a la Triple Alianza, España se orientaría hacia Berlin, la dependencia turca respecto a los deseos alemanes aumentaría, y Egipto estaría amenazado. Y todo esas negras perspectivas quedarían solventadas con el concurso de la marina francesa. Haldane era reluctante a esa opción de acuerdo explícito con Paris. Pensaba que impulsaría a Turquía a los brazos de Berlín, y además implicaría contraer obligaciones. Y no era el único que desconfiaba en elegir esa salida. Grey se oponía a las demandas de una “alianza defensiva” con Paris. Aunque alarmado por la situación en el Mediterráneo, opinaba que una vinculación demasiado estrecha con el vecino meridional rompería el inestable equilibrio dentro del gobierno británico. En declaraciones al “Westminster Gazette” se pronunciaba “ La condición para mantener las manos libres es que proporcionemos a nuestra flota el nivel necesario de vigor. Sin él, inevitablemente nos volveremos dependientes de nuestros vecinos y a merced de sus combinaciones y alianzas”. Como Haldane, Grey pensaba que el aumento de efectivos absolutos de la Royal Navy era la mejor solución a los crecientes problemas estratégicos del imperio británico



                                      ARTHUR NICOLSON  

Enterado del aumento de las suspicacias, Churchill estableció nuevas rondas de conversaciones con Asquith, mencionando que las nuevas disposiciones navales podían ser canceladas o al menos modificadas. Asquith debía considerar también la parte de la ecuación vinculada con la Entente. Esas variables eran las sospechas francesas por el futuro de las relaciones bilaterales y el deseo de abrir negociaciones sobre cuestiones navales con Londres. Algunos gestos apaciguadores de Asquith hacia Alemania en la sesión del 30 de abril en los Comunes revivieron los temores galos. Grey tuvo que garantizarle al embajador francés, Paul Cambon, que las negociaciones con Berlín estaban definitivamente rotas y que en el futuro solo se debatirían cuestiones coloniales. A mediados de mayo Haldane se dirigió a la cámara de los Lores proclamando que el país estaba libre de alianzas continentales, lo que inquietó al presidente francés Poincaré, que hizo público su enojo. Grey tuvo que actuar de nuevo como cortafuegos y dio garantías firmes sobre el futuro de la Entente por conducto diplomático. Los franceses entendieron el recado y se dieron cuenta de que era mejor enmudecer para no viciar el debate en el Parlamento británico. Pero sus maniobras, eso si, menos estridentes, no cesaron. Trataron de crear un conducto extra de relaciones apelando al reparto de tareas costeras, en el cual la flota británica “cuidase del canal de la Mancha y el litoral norte de Francia, mientras con una escuadra renovada tomaba a su cargo el Mediterráneo”, con el pretexto de que Inglaterra se hiciese partícipe del acuerdo naval francorruso renovado recientemente.





De todos modos Asquith y Nicolson preferían mantener una pizca de ambigüedad, y se escudaban en las reticencias del gabinete para no admitir esa colaboración. Churchill también consideraba preceptiva la aprobación del gabinete, pero fiel a su estilo astuto quería se retrasara el sometimiento de la cuestión hasta después de la cita de Malta. En pocas palabras, poniendo así a los liberales radicales ante un hecho consumado que no tuvieran más remedio que tragar. A Grey se le encargó explicar al resto de sus compañeros de gobierno el giro de los acontecimientos y la posibilidad de un entendimiento naval anglofrancés. En suma aceptar otro paso más en la consolidación de la Entente.




A nivel mediático, las principales cabeceras de la prensa fueron definiendo sus líneas editoriales al respecto. El “Westminster Gazette” sostenía que lo más práctico era invertir más en la flota, y así mantener el ascendiente sobre el Mediterráneo, con lo que Inglaterra seguiría siendo dueña de su propio destino. El “Times”, aparentemente reluctante a una alianza formal con Francia, aplaudía en cambio el aumento de la coordinación con el socio continental y aprobaba la nueva ubicación de los buques. La prensa francesa elogiaba los planes del Almirantazgo entendiendo sagazmente que reforzaban la confianza en el seno de la Entente en la medida que los gobernantes británicos decidían apoyarse en Francia en un tema tan sensible para ellos como la hegemonía en el mar. A nivel político el 14 de junio Poincaré se felicitó de que “La Entente Cordiale, en ausencia de pacto, tiene la garantía de una inmensa mayoría favorable de la opinión de ambos países (…) el debate de los problemas comunes y la búsqueda de soluciones mutuas en los problemas de política general”.






Entretanto, los principales dirigentes británicos concernidos viajaban a Malta. Asquith y Churchill aprovecharon para hacer un periplo turístico en yate por el sur de Italia y recalaron en su destino el 29 de mayo de 1912. Allí, en las pausas entre múltiples eventos y recepciones, dialogaron con Lord Kitchener, por aquella fechas cónsul-gobernador de Egipto y Sudán, y decidieron modificar ligeramente las disposiciones originales del Almirantazgo. Permanecerían basados en Malta 3 cruceros de batalla de la clase “Indomitable” y 4 cruceros acorazados de la clase “Devonshire”. El escuadrón de Gibraltar sería fuerte en 8 acorazados dreadnought. Kitchener recibió seguridades de Asquith y Churchill sobre un acuerdo con los franceses, basado en el reparto de funciones: ellos defenderían la costa atlántica francesa, y aquellos les respaldarían en el Mediterráneo. Para no herir susceptibilidades de los liberales radicales, la palabra alianza no se mencionaba. El paso siguiente, y mas enrevesado, sería justificar estas conclusiones ante el resto del gobierno, ante la oposición conservadora y ante las demás instancias militares.






El 15 de junio Churchill presentó un informe a los ministros en el cual enfatizaba la utilidad del apoyo francés en el Mediterráneo en caso de hostilidades, permitiendo la concentración propia en el mar del Norte. Pero no logró convencer a todo su auditorio. El anterior Lord del Almirantazgo, Reginald McKenna, dijo sin ambages que un aumento de los efectivos totales era la mejor solución, y en una airada sesión del gobierno el 19 de junio encontró aliados. Churchill desgranó cuidadosamente su teoría. Volvió a subrayar que los planes de Tirpitz dejarían a Inglaterra expuesta a un ataque por sorpresa. Pero admitió la indefensión del Mediterráneo en ese trance. Lo auténticamente deseable, dijo, sería un aumento en las construcciones de navíos de combate, pero las tasaba en un pesado presupuesto 20 millones de libras, y un programa semejante no estaría completado hasta 1916. Por tanto, se ratificaba en la conveniencia del acuerdo con Francia.

                              REGINALD MCKENNA

El 24 de junio McKenna refutó esta tesis, salvo la referida a la potenciación del programa de construcciones navales, que evitaría “ser conducidos por nuestra debilidad a una dependencia respecto a cualquier poder europeo”. Al día siguiente Churchill replicó cáusticamente señalando que una división de la flota sería una receta garantizada para un desastre en caso de confrontación, pero lo cierto es que McKenna había tocado la fibra sensible de los liberales radicales, muy susceptibles ante una alianza explícita con Francia más allá de los términos suscritos en 1904, y pidieron una “tercera opinión” al CID para el 4 de julio. El revuelo político aumentaba y el 2 de julio en la cámara de los Lores varios unionistas irlandeses como el Earl de Selborne ( otro antiguo Primer Lord del Almirantazgo ) censuraron la anunciada disminución de poder en el Mediterráneo y la subordinación respecto a Francia: “[no debemos] depender exclusiva o prácticamente en exclusiva de la lealtad, eficiencia o valor de cualquier aliado para la protección de nuestros intereses en el Mediterráneo”. Otro líder político, Lord Esher, relató crudamente lo que supondría la retirada: “Eso significaría la alianza con Francia (…) bajo la excusa de conversaciones (…) adiós al dominio del mar en la próximo conflicto (…) recurrir a la ayuda extranjera sucede cuando la decadencia se aproxima"
 
Arthur Nicolson se inclinaba cada vez más por la opción del incremento de la armada, a pesar de favorecer personalmente el entendimiento con Paris. El reputado liberal radical Lord Morley remachó: “ No a la alianza, con o sin máscara” y McKenna resumía estas prevenciones el 3 de julio, recordando que un acercamiento aún más estrecho implicaría “ una alianza con la obligación de luchar en una guerra que no sería nuestra (…) ¿ qué términos demandaría Francia de nosotros a condición de protegernos en el Mediterráneo?"



La reunión del CID el 4 de julio dilucidó la controversia, con la presencia de todas las estancias concernidas del gobierno londinense. A lo largo de una sesión de seis horas, polarizada por un cara a cara entre Churchill y McKenna se debatió sobre los efectivos idóneos para sostener la estrategia en los mares cruciales para los intereses de su país. Churchill exigía una ventaja del 60% sobre Alemania y un 10% sobre Austria en los escenarios del mar del Norte y el Mediterráneo. Conseguir estos márgenes conllevaría la incorporación de 6 nuevos dreadnoughts, pero con la asistencia francesa bastarían los cruceros de batalla para compensar una amenaza italoaustriaca. Insistía en que no defendía una alianza, sino que la redistribución se basaba en mantener estos principios: “debemos mantener una continua y adecuada superioridad en fuerza sobre los alemanes en el mar del Norte, y todos los demás objetivos valiosos deben, si fuera necesario, ser sacrificados para asegurar este fin”. Grey y sus asesores de exteriores matizaron recordando la conveniencia de respaldo naval para sostener la política británica ante las potencias del sur de Europa. Finalmente, el CID sentenció: “ debe haber siempre un razonable margen de fuerzas superior preparado y disponible en las aguas patrias. Este es el primer requisito. Subordinado a esto, debemos mantener, disponible para propósitos mediterráneos y estacionada en un puerto mediterráneo una flota de combate igual a cualquier combinación de poderes locales, exceptuando a Francia


                      ROBERT BORDEN Y WINSTON CHURCHILL

En realidad, a pesar de las efusiones triunfantes de McKenna y Esher, la balanza se inclinaba claramente por considerar el mar del Norte como el área de prioridad del poder marítimo británico, tal y como defendía Churchill.

El gobierno debía concretar estas conclusiones ¿ como lo haría? Durante la reunión del gabinete el 15 y el 16 de julio el Primer Lord del Almirantazgo propuso la creación para 1915 de una escuadra de 8 acorazados o cruceros de batalla dreadnoughts. La baza que ostentaba para completar el programa constructivo eran sus contactos con el primer ministro canadiense, Sir Robert Borden. En las reuniones del CID Borden prometió una asistencia que podía llegar hasta los 3 dreadnoughts. Churchill seguía apostando por los cruceros de batalla para Malta ( aumentando su número hasta 4 ) acompañados por una escuadra de cruceros acorazados. McKenna seguía en sus trece exigiendo para Malta acorazados para neutralizar a los austriacos, y una presencia permanente, incluso en caso de lucha abierta en el mar del Norte. Pero la imposibilidad de que la expansión naval en curso concluyera antes de 1915 hizo al gabinete apoyar la opción de los cruceros de batalla para Malta
Como ya hemos comprobado, todas estas decisiones tenían una trascendencia estratégica más allá del mero despliegue naval. Suponía aprobar una alianza implícita con Francia, un reforzamiento de la Entente superando lo suscrito durante su fundación en 1904. Henry Wilson y Arthur Nicolson estaban encantados con el desenlace. Aunque las rectificaciones con los cruceros de batalla en Malta sería suficiente para lidiar con los austrohúngaros la ayuda francesa sería insustituible frente a una coordinación italoaustríaca.




El 16 de julio el consejo ministerial británico abrió la puerta a una cooperación naval con Francia “ que cada comunicación no fuera en perjuicio de la libertad de decisión del gobierno si debería cooperar o no en la eventualidad de conflicto” A pesar de la consabida coletilla de la “libertad de elección”, los liberales imperialistas habían subido varios peldaños en su esfuerzo de acercamiento militar a Francia. El pacto entre las diversas partes del espectro político inglés tenía su piedra de toque en un programa acelerado de fabricación de dreadnoughts. Con la asignación de un millón de libras extra se preveía la construcción hasta el año 1916 de 21 unidades pesadas, superando las 17 unidades calculadas en principio. Y no solo era una cuestión de cantidad. Una consecuencia del programa de reforzamiento fue la construcción de los formidables acorazados de la serie “Queen Elizabeth”, los buques mas potentes entre los dreadnoughts en servicio en el mundo en aquella época. Botados en 1912 y 1913 entraron en servicio antes de 1916. La serie constaba de 5 unidades, con un desplazamiento de 32.590 toneladas. Su diseño respondía a la necesidad de lograr una ventaja cualitativa sobre sus previsibles oponentes germanos. El sistema de propulsión sustituía el sistema mixto de carbón y fuel por un sistema de combustión exclusiva de fuel, capaz de superar los 25 nudos de velocidad, sin maquinaria extra. En definitiva, una escuadra rápida y bien protegida, capaz de coordinarse con los fulgurantes cruceros de batalla.



Aunque los principales lamentos por la sangría en el presupuesto nacional que supondría tantos dreadnought surgieron precisamente en la prensa liberal afín a Downing Street, su inquilino y sus colaboradores inmediatos habían conseguido, frente a las obstáculos levantados por liberales radicales y unionistas, su intención primordial: fortalecer la Entente y convertir a Alemania en el enemigo número uno en la planificación militar británica.



FUENTES
How the First World War began” Edward E. McCullough 1999


British dreadnought versus German Dreadnought” Mark Stille 2010

The politics of grand strategy: Britain and France prepare for war 1904-1914” Samuel R. Williamson  1990

" German battleships 1914-18 ( II ) " Gary Staff  2009


Consultas diversas en internet sobre las biografías de las personalidades citadas en el texto